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Fenix Civilización

Visita de Monseñor Mario Melanio Medina a la Parroquia Inmaculada Concepción

En el marco de la Misión Continental, Mons. Oscar Sarlinga invitó a la diócesis de Zárate-Campana al Obispo responsable de la pastoral de los paraguayos en el exterior

Respondiendo a la invitación, el prelado paraguayo visitó la parroquia de la Inmaculada Concepción de Maquinista Savio y fue recibido por la Delegación episcopal de migrantes e itinerantes

El pasado domingo 5 de Diciembre, S.E.R. monseñor Mario Melanio Medina, visitó a la comunidad paraguaya en Maquinista Savio. La  visita se da dentro del marco de los festejos por los 25 años de creación de la Parroquia Inmaculada Concepción y la 38ª Misión del EPPA (Equipo Pastoral de Paraguayos en Argentina) en Argentina.
En torno a la Misión que organiza todos los año el EPPA (Equipo de Pastoral Paraguaya en Argentina) el pasado domingo 5 de diciembre, S.E.R. Monseñor Mario Melanio Medina, Obispo de la Diócesis de San Juan Bautista y las Misiones, enviado de la Conferencia Episcopal Paraguaya, por invitación de la Delegación Diocesana de Inmigrantes e Itinerantes visitó a la comunidad paraguaya de la Parroquia Inmaculada Concepción de Maquinista Savio.
La visita comenzó con un encuentro fraterno entre el obispo y la comunidad paraguaya, en donde conversaron abarcando diferentes temas de actualidad nacional y paraguaya, analizando diferentes tipos de necesidades materiales y espirituales que vive esta comunidad en nuestro País. Las personas pudieron transmitir sus inquietudes, sus anhelos y sus esperanzas, agradeciéndole al obispo la presencia de él entre ellos, haciéndole notar la alegría que tenían por saber que la Iglesia Paraguaya acompaña a sus hijos dispersos por el mundo.
A continuación del encuentro, se celebró la Santa Misa, presidida por el prelado y concelebrada por el Pbro. Alfredo Meoniz (Delegado Diocesano de la Pastoral de Inmigrantes e Itinerantes) y el Pbro. Timoteo Ramón Estigarribia (Sacerdote misionero paraguayo, párroco de Quyquyhó y Mbuyapey, Diócesis de Carapeguá). De la misma participaron dos diáconos permanentes de origen paraguayo, Vicente Vázquez Rojas (Diacono Misionero perteneciente a la Parroquia de Juan Nepomuceno y Secretario de Pastoral Social de la Diócesis de Villarrica del Espíritu Santo) y Ricardo Irala González (Capellán del EPPA).

Durante la homilía el Prelado destacó que el objetivo de los misioneros de nacionalidad paraguaya que se encuentran visitando nuestro país hasta el domingo 12 es expresar el acompañamiento de la Iglesia Católica que peregrina en el Paraguay a sus hijos que viven lejos de la patria.
Al finalizar la Santa Misa, la comunidad paraguaya compartió un ágape entre los asistentes, en donde  no faltaron los platos típicos.

 

COMO EL AVE FÉNIX

Hemos iniciado el período del adviento.
Un tiempo de espera y de esperanza.

El Ave Fénix como símbolo de Resurreción, en la nimbata di Santa Prassede, Roma, en las cercanías de la Basílica de Santa María Maggiore
El Ave Fénix como símbolo de Resurreción, en la nimbata di Santa Prassede, Roma, en las cercanías de la Basílica de Santa María Maggiore

Mateo 24, 37-44
Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre. Entonces, estarán dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado; dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada. "Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.

Reflexión
Entre las múltiples leyendas de la mitología griega, nos ha sido transmitida la del ave Fénix. Después de haber sido sacrificada, esta águila real, por una especial concesión de los dioses, fue capaz de rehacerse desde sus propias cenizas y recibir el don de la inmortalidad. Desde entonces, esta ave Fénix es símbolo de esperanza y de resurrección a una vida nueva, a pesar de los fracasos más rotundos de la existencia humana.

Es curioso que los griegos hayan imaginado también esta leyenda, ya que su concepción de la vida era, más bien, un tanto trágica y pesimista. Sin embargo, gracias al cielo, nunca han faltado espíritus positivos en todas las culturas, ya que en el corazón del hombre anida un anhelo infinito de eternidad, y le es imposible vivir sin esperanza. Se asfixiaría.

Hace ya tiempo escuché en la predicación de un santo sacerdote esta sentencia: “a medida que avanzamos por la vida, tenemos mayor necesidad de vivir con más esperanza”. He de confesar que esas palabras me impresionaron, aunque tal vez no tenía por entonces muchas experiencias personales que ratificaran esa afirmación. A la vuelta de varios años –aunque todavía soy joven— me he dado cuenta de esta profunda verdad.

No hay ninguna persona en este mundo sin sufrimiento. Pero cuando uno, como sacerdote, puede acercarse al mundo de las almas y penetrar en el fondo de su corazón, se da cuenta de la inmensidad de los sufrimientos físicos, morales y espirituales que afligen hoy a tantos seres humanos. Y creo que nadie como el sacerdote está mejor dotado para comprender y compartir esos sufrimientos. Porque el sacerdote no es sólo una persona con un gran sentido de humanidad; Dios ha querido colocarlo como un puente entre Él y los hombres para llevarlos a Él. Por eso, es capaz de amar de un modo puro, generoso y desinteresado a sus semejantes, de sentir una profunda simpatía por ellos, de compadecerse de sus dolores, y tratar de tenderles una mano y ayudarles en sus necesidades espirituales. Yo no sé si ésta será la experiencia de todos. Yo hablo por mí mismo y de mi propia experiencia.

Hoy iniciamos el período del adviento. Y el adviento es, ante todo, un tiempo de espera y de esperanza. No es la misma cosa, aunque exista entre ellos un gran parentesco. Se puede esperar algo o a alguien, y no necesariamente tener la virtud de la esperanza cristiana. Ésta nace de una fe en Dios muy intensa, profunda y verdadera, que nos lleva a confiar ciegamente en su gracia, en su poder, y a esperar con certeza plena en el cumplimiento de todas sus promesas.

¿Cuáles promesas? Las que nos ha revelado en la Sagrada Escritura y a través de nuestra santa madre, la Iglesia. Es decir, aquellas verdades que confesamos en nuestra fe y que se hallan contenidas en el credo. Pero, además, todo aquello que nuestro Señor Jesucristo nos prometió en el santo Evangelio y en lo que Dios nos transmitió por boca de sus profetas.

Entre ellos, Isaías es el gran cantor de la esperanza, el profeta de la esperanza mesiánica por antonomasia. Y, aunque Isaías profetizó varios siglos antes de la llegada del Mesías, sus promesas son siempre actuales y perennes, pues llevan el sello de la eternidad de Dios.

Hoy la Iglesia nos ofrece estas maravillosas palabras: “En días futuros, el monte de la casa del Señor será elevado en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas y hacia él confluirán todas las naciones. Acudirán pueblos numerosos, que dirán: ‘Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob, para que Él nos instruya en sus caminos y podamos marchar por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley; de Jerusalén, la palabra del Señor’... Él será el árbitro de las naciones y el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados y de las lanzas, podaderas; ya no alzará la espada pueblo contra pueblo, ya no se adiestrarán para la guerra. ¡Venid, marchemos, caminemos a la luz del Señor!”.

Son palabras que se refieren a la llegada del Mesías. Pero, al mismo tiempo, promesas que están siempre en espera de un cumplimiento definitivo. Con el nacimiento de Jesús en Belén, Dios cumplió su promesa. Pero aún no hemos llegado a esa bendita edad de oro anunciada por el profeta. Es la paz que anhela profundamente nuestro corazón y por la que suspira todo nuestro ser. Es la paz que poseeremos plenamente en la vida futura, en donde “ya no habrá hambre, ni sed, ni caerá sobre ellos el sol ni calor alguno porque el Cordero, que está en medio del trono, los apacentará y los guiará hasta las fuentes de las aguas de la vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos” (Ap 7, 16-17).

A esa paz llegaremos al final de los tiempos, cuando Dios “cree unos cielos nuevos y una tierra nueva, y ya no se recuerde lo pasado...”. Entonces nos gozaremos en “un gozo y alegría eternas” ante lo que Dios va a crear para nosotros (Is 65, 17ss).

Pero, para llegar a esa paz y a esa dicha bienaventurada, tenemos que preparar ya desde ahora nuestro corazón y tratar de vivir con el corazón en el cielo. Y con los pies sobre la tierra. Nuestro Redentor está para llegar esta Navidad, y necesitamos preparar nuestra alma para su próxima venida.

Hemos de disponer nuestros corazones con la oración y la vigilancia –como nos recomienda hoy el Señor en el Evangelio— para poder vivir dignamente, en estado de gracia y en amistad con Él. Fue éste mismo el consejo que nos dejó antes de su Pasión: “Vigilad y orad para que no caigáis en tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es flaca” (Mt 26, 41).

Si vivimos así, nuestra esperanza no será un idealismo utópico, sino una actitud existencial realista y un comportamiento cristiano personal y exigente. Así podremos prepararnos dignamente para la doble venida del Señor: en el tiempo y en la eternidad.

Y entonces seremos mucho más que un ave Fénix. Seremos como ángeles y gozaremos de la compañía de Dios, dichosos y felices por los siglos de los siglos.

P. Sergio Cordova
catholic.net

Fue presentada la Comisión Nacional de Justicia y Paz en la Diócesis Zárate-Campana

Fuente: http://www.infozc.com

Miércoles, 24 de Noviembre de 2010
Participó Monseñor Sarlinga y Monseñor Casaretto. Se trata de una comisión laica que trabaja con el objetivo de mejorar la inclusión social. 





(Campana)- En las instalaciones del salón auditorio del Obispado, se presentó anoche de manera institucional la Comisión Nacional de Justicia y Paz, en un acto que contó con la presencia del Obispo de la Diócesis Zárate – Campana, Monseñor Oscar Sarlinga, y el presidente de la comisión de Pastoral Social, Monseñor Jorge Casaretto.
Francisco Castellucci, uno de los integrantes de la comisión nacional de “Justicia y Paz”, fue el encargado de presentar el trabajo y los objetivos de este organismo de la Conferencia Episcopal Argentina de la Iglesia Católica que trabaja buscando contribuir a la “unidad nacional en el marco del diálogo”.
Conformado por 17 miembros, esta comisión es la única del Episcopado que no está compuesta enteramente por Obispos. No obstante cuenta con el Obispo de San Isidro, Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Mons. Jorge Casaretto como su asesor y guía. 
Junto y articulándose con Pastoral Social, Deplai y Cáritas, la CNJP participa del objetivo de la Iglesia de “generar acciones que ayuden a mejorar la calidad de la sociedad argentina sobre problemáticas de ciudadanía que puedan afecta su desarrollo y acceso a una vida digna”.
Justicia y Paz lleva a discusión cuestiones que afectan a los cimientos mismos de la estructura social y se ubica ante el mediano y largo plazo, con miras al Bicentenario (2010-2016)
El trabajo con representantes de otras religiones y asociaciones no gubernamentales, así como organizaciones de los diferentes sectores de la sociedad, ocupa un lugar esencial dentro de la Comisión, por estar también ellos comprometidos en la sociedad argentina.
En el orden de la Diócesis Zárate-Campana, el asesor doctrinal es Monseñor Sarlinga, mientras que la comisión está presidida por el licenciado Jorge Gulin, acompañado por Nilda Carboni, Javier Buscasa y Maria Primavera, entre otros integrantes.
Entre los principales temas de los que se ocupa la CNJP se encuentran la desnutrición infantil y materna, la inclusión de los adultos mayores, y la educación y pobreza.
Luego de la bienvenida brindada por monseñor Sarlinga, fue el obispo sanisidrense, quien habló sobre el proyecto “De habitantes a ciudadanos: Construir un país que nos incluya a todos: Un desafío para la Argentina del Bicentenario (2010-2016)”.
La exclusión social es la problemática central que remarca el proyecto, en el que se proponen diferentes alternativas para avanzar desde distintos sectores de la sociedad, hacía una mayor inclusión.

La iglesia de Duggan (partido de San Antonio de Areco) cumple 100 años y así los festeja la localidad. Mons. Sarlinga exhorta a vivir la civilización del Amor a la que han llamado Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI

La celebración por el Centenario de la Iglesia San Juan Bautista de la localidad de Duggan, partido de San Antonio de Areco, ha tenido lugar este domingo 21 de noviembre, con la presencia del delegado especial del Obispo, Mons. Santiago Herrera, y del flamante Embajador de Irlanda en el país.

Mons. Oscar Sarlinga, quien el mismo día y a la misma hora estaba comprometido desde meses atrás para administrar confirmaciones en la parroquia de Nuestra Señora de Luján de Baradero, prometió estar presente en las próximas fiestas patronales y envió el siguiente mensaje:

“Les hago llegar a través de Mons. Santiago Herrera, rector del Seminario y pro-vicario general de la diócesis, mi afectuoso saludo y bendición, en la celebración del centenario de la iglesia de Duggan, y por consiguiente celebración también de esa querida localidad del partido de San Antonio de Areco.

La capilla, que tiene a San Juan Bautista como patrono, es un testimonio vivo de la fe que dio origen a ese pueblo, hecho de esperanza, vigor, esfuerzo y trabajo, ya en el siglo XVII en sus primeros orígenes como incipiente población y luego con la colonización irlandesa y de otras colectividades. Gracias a todos por este testimonio de creer en la civilización del Amor y de la Paz, y por su esfuerzo mancomunado. No me es posible hoy estar allí físicamente, pese a las tantas veces que he visitado San Antonio de Areco, puesto que desde comienzos de año me había comprometido para estar hoy en Baradero, en Nuestra Señora de Luján. Como vuestro Obispo he enviado a mi representante y hago votos para poder hacerme presente en las próximas fiestas patronales de San Juan Bautista.

Afectuosos saludos y enhorabuena para todos Vds. Con bendiciones abundantes. +Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana”

EL PUEBLO DE DUGGAN

Duggan se encuentra ubicado en el kilómetro 128 de la Ruta Nacional Nº 8, en partido de San Antonio de Areco, Argentina. A tan sólo dos horas desde la Capital Federal. Su población es de 600 habitantes y se caracteriza por la tranquilidad y seguridad, habitual de los pueblos rurales. Duggan fue tempranamente poblado por colonizadores y labradores durante el siglo XVII. Es el punto geográfico donde se cruzaron los caminos más importantes de período virreinal e independentista. En 1882 con la llegada del ferrocarril pasó “de Ramallo” a convertirse en Estación Duggan. Duggan es hoy un pequeño poblado del Partido de Areco. El Pueblo de Labradores, está muy cerca de los haras y studs más importantes del país. Su Fiesta Patronal, -San Juan Bautista- es verdaderamente una fiesta de pueblo. Capilla San Juan Bautista Típica capilla de pueblo. Su cúpula, sus cuatro pequeñas torres, sus vitrales y el vía crucis tallado en madera, junto a las imponentes arañas “art-deco”, conforman un conjunto armónico, de uno de los templos más bonitos del partido. Su acústica lo convierte eventualmente en escenario de conciertos de música clásica.

Entre los lugares a recorrer se encuentran las plazoletas “Carlos Duggan” y “San Juan Bautista” La primera, Carlos Duggan, se encuentra al final de la única calle asfaltada, con juegos para chicos y un monolito en homenaje al hijo del pueblo Infante de Marina José Luis Galarza caído en Malvinas. La plazoleta San Juan Bautista se encuentra al noroeste del pueblo; es una típica plaza pueblo donde no existe la vereda ni la calesita, pero si lindos juegos de madera para los más chiquitos, y cómodos bancos de maderas para tomarse unos matecitos bien tranquilo.

Destaca la ex Estación de Ferrocarril Antigua estación de ferrocarril, que ahora utiliza su edificio la única Escuela Agraria del partido. Lugar donde se realizan las destrezas en las Fiestas Patronales. La panadería del pueblo más vieja del partido de San Antonio de Areco está en Duggan y  data de 1910 o 1911. Es famosa por las “tortas negras” las que invitamos a comer entre mate y mate. Conserva –además de “ese olorcito”- un gran numero de piezas y herramientas con las que se hacia el pan en el siglo pasado. Allí se encuentra además el “Archivo Histórico de Pueblo y la Región”.

La Festividad de San Juan el Bautista constituye la fiesta más importante del pueblo. Es organizada por las tres instituciones educativas de Duggan. Los festejos comienzan con una misa celebrada en la Capilla, y de allí un grupo de feligreses acompañan al Santo hasta la Escuela Agraria donde se realizan las carreras de sortija, cuadreras, entrevero de tropillas, prueba de riendas y bailes folklóricos.  Durante la mañana se puede disfrutar del desfile de paisanos a caballo, tropillas, carruajes y fuerzas vivas. Al mediodía en un marco austero y bien campero entre rancheras y shotis el asado con cuero es imperdible. Cuando el sol baja se encienden las antorchas acompañando al Santo hacia la Capilla, mientras se enciende un gigantesco muñeco en honor a la fogata de San Juan (Inspirado en texto de la Dirección de Turismo de San Antonio de Areco).

LA COLECTIVIDAD PARAGUAYA SE ENCONTRÓ DE FIESTA POR LA VISITA DE LA RÉPLICA DE LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DE CAACUPÉ A MAQUINISTA SAVIO









Como estaba previsto, en el marco de la pastoral paraguaya de la Conferencia episcopal del país hermano, la imagen visitó las comunidades de nuestro país donde los hermanos de esa nacionalidad, o de origen del vecino país, son más numerosas.
Este año, como habíamos anunciado (ver nota anterior) tocó en suerte a la locadlidad de Maquinista Savio (zona populosa de aproximadamente 70.000 habitantes, ubicada entre los partidos de Escobar y Pilar). En Maquinista Savio (llamado oficialmente, del lado de Pilar, como "Intendente Lagomarsino") la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción se encuentra ubicada (por pocos metros) dentro del partido de Pilar. Fue concluida en 2006 y consagrada por Mons. Oscar Sarlinga en el mismo año. En el sector perteneciente a Escobar, la jurisdicción parroquial abarca zonas de "Belén de Escobar" y una parte de la locadlidad de Ing. Maschwitz. Es el fenómeno demográfico y poblacional de estas zonas que hoy por hoy pertenecen al gran conurbano bonaerense.
Numerosos fieles de origen paraguayo se dieron cita en la iglesia para la visita de la imagen réplica, recibida por Mons. Justo Rodríguez Gallego, cura párroco y por el Pbro. Alfredo Meóniz, delegado para las misiones.
Facilitamos a continuación algunas imágenes del acontecimiento religioso y de hermandad entre los pueblos paraguayo y argentino.

La diócesis de Zárate-Campana recibirá el 10 de noviembre la imagen de la Virgen de Caacupé, en el marco del Bicentenario y del cuadragésimo aniversario del Equipo pastoral de Paraguayos en Argentina (EPPA)

Imagen de Nuestra Señora de Caacupé sita en una de las comunidades de inmigrantes

La imagen de la Virgen de Caacupé se trasladará a Argentina.
La sagrada imagen de la Virgen de Caacupé visitará del 31 de octubre al 23 de noviembre a los paraguayos y descendientes residentes en  Argentina. La ida está enmarcada dentro  del festejo del bicentenario de la independencia de nuestro país y de los 40 años del Equipo de Pastoral de Paraguayos en Argentina (EPPA).   
En su itinerario, la imagen de la Virgen estará en las zonas de mayor concentración de migrantes compatriotas, ubicados en los ámbitos geográficos de la provincia de Buenos Aires, entre los cuales nuestra diócesis de Zárate-Campana (donde los paraguayos son particularmente numerosos en los partidos de Pilar y Escobar). El itinerario incluye también las diócesis de Buenos Aires, La Plata, Mercedes-Luján, Rosario, Neuquén, Mar del Plata, Chascomús, Avellaneda-Lanús, Quilmes, Lomas de Zamora, San Justo, Laferrere, Morón, Merlo-Moreno, San Martín, San Miguel y San Isidro.   
El Equipo de Pastoral de Paraguayos en Argentina (EPPA) solicitó a la Conferencia Episcopal Paraguaya la visita de la sagrada imagen, ya que es de su competencia tratándose de un viaje al exterior. Igualmente se conversó con monseñor Claudio Giménez, obispo de Caacupé, quien junto al cura rector del santuario nacional dieron su visto bueno para concretar este acontecimiento. Para toda esta tramitación, estuvo Miguel Angel Decoud (Coordinador general del EPPA) en Asunción y Caacupé. Comentó que la Virgen de Caacupé deberá regresar a su santuario el 24 de noviembre, para los preparativos de su novenario, cuya festividad se celebra el 8 de diciembre.   
El lema que acompaña esta visita es “Con María, construyamos una patria para todos”.

NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS DE CAACUPÉ, PARAGUAY ( 8 DE DICIEMBRE)

Virgen de los Milagros de Caacupé

Cuenta la historia que un indio Tobatí se encuentra en peligro de muerte por los Mbayaes que no aceptaban la conversión al cristianismo. En ese instante la Virgen María se le apareció y dijo: “Caaguy Cupe-pe”, que traducido significa “detrás de la yerba”, y encontró un grueso tronco que le ofreció refugio.
Caacupé es el centro religioso del Paraguay; lugar de encuentro entre la Patria y la Iglesia, porque esta bendita imagen ha acompañado todo el proceso de formación de la nacionalidad paraguaya y es la causa de la fundación de Caacupé.

A unos 50 kilómetros al este de Asunción, capital de la República del Paraguay, se halla Caacupé. Esta encantadora ciudad, de poco más de 20.000 habitantes, durante los primeros días de diciembre acapara la atención de todo el país.
Cada año, Caacupé se abarrota de gente que acude a brindar su tributo a la imagen de la “Virgen Azul Patrona del Paraguay”. A la villa de los milagros -rodeada por cerros, arroyos y una prodigiosa vegetación-, no cesan de llegar los peregrinos de toda la república y del exterior en ómnibus, automóviles, carretas, en bicicleta, a caballo y de a pie, en busca de consuelo y curas de sus males del espíritu y del cuerpo, o a pagar su deuda por una u otra salud recuperada. En su fiesta central del 8 de diciembre, el número de visitantes bordea los 200.000.
En Paraguay, la Virgen se manifestó como Madre protectora de los más humildes a través de esta advocación. Se le llama “Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé”, “Virgencita de Caacupé”, “Virgen de los Milagros de Caacupé”, “Virgen Azul de Paraguay” o, sencillamente, “María de Caacupé”.

EL ORIGEN DE CAACUPE Y DE LA ADVOCACIÓN

La primera población se originó en 1600. Cuenta la leyenda que un indígena cristiano había ido hacia las selvas del valle Ytú, para la búsqueda de alimentos y madera.
Era un indio guaraní, converso de la misión franciscana de Tobatí, y se encontraba en grave peligro de muerte. Estaba rodeado por los fieros Mbayaes, tribu que no ha querido aceptar la fe cristiana y se ha declarado acérrima enemiga de los conversos.
Entonces, cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen María se le apareció y dijo: “Caaguy Cupe-pe”, que traducido significa “detrás de la yerba” (en alusión a la yerba mate, infusión a la que se atribuyen muchos poderes medicinales, y que es uno de los principales renglones exportables del país).
Y allí detrás encontró un grueso tronco que le ofrece refugio seguro y se escondió, agazapado y tembloroso, pidiéndole amparo a su Madre del Cielo, la Inmaculada, que los buenos frailes le han enseñado a amar profundamente. En ese momento promete que tallará, con la madera del árbol protector, una bonita imagen de la Virgen, si es que llega a salir con vida del trance. Sus perseguidores siguieron de largo sin advertir su presencia, y el indio escultor, agradecido, en cuanto pudo regresar, tomó del árbol la madera que necesitaba para su trabajo.
Se dice que brota agua en el sitio preciso de la aparición, y esta agua ayudó a los guaraníes a sobrevivir el calor del mes de diciembre.
Del tronco surgieron dos tallas; la mayor fue destinada a la Iglesia de Tobatí y la más pequeña la conservó el indio en su poder, para su devoción personal.
Años después la gran inundación que creó el lago de Ypacaray amenazaba con destruir los poblados cercanos y los frailes franciscanos, acompañados de los habitantes de la región, organizaron rogativas pidiendo la tranquilidad de las aguas.
Se cuenta que el Padre Luis de Bolaños bendijo las aguas y éstas retrocedieron hasta sus límites actuales; junto con la calma, apareció flotando un maletín sellado que encerraba en su interior una imagen de la Virgen, que fue reconocida por los presentes como la misma que el indio tallara años atrás. Desde entonces el pueblo la llamó la “Virgen de los Milagros”.
Luego, el indio escultor se instala con su familia en esos valles, con la seguridad que la Virgen María siempre lo cuidara. Construyó un humilde oratorio, y este a su vez, como un imán atraía pobladores en su entorno, constituyéndose un poblado conocido primeramente como los ytuenses. Por el 1765, la zona ya era conocida como el valle de Caacupé, costumbre que iba arraigándose. El 4 de abril de 1770, se toma como referencia la fundación de Caacupé.
La historia no ha recogido datos de la imagen mayor, que se supone saqueada por los salvajes Mbayaes. Tampoco se supo mas de aquel indiecito guaraní y cristiano, pero aunque nunca sepamos a quien deben la fe y la iglesia esa obra de inspiración divina, nuestra fe nos dice que ya está desde hace tiempo compartiendo con nuestra Madre Celestial….. y quien podría negar que no estuviera hoy intercediendo por todos los que están reunidos brindándole homenaje.


LA IMAGEN

Nuestra Señora de Caacupé es una hermosa talla en madera de delicado rostro ovalado y ojos azules; como la Inmaculada, une sus manos en oración sobre el pecho y su rubia cabellera le cae sobre los hombros.
La pequeña imagen mide solamente unos 50 cm, aunque hubo un tiempo en que, por darle un mayor realce que permitiera colocarle largos y vistosos mantos, se alargó desproporcionadamente su figura. Para corregir esto, las autoridades eclesiásticas decretaron se volviese a la proporción original de la imagen.
La Virgen de los Milagros viste una lujosa túnica blanca y lleva sobre sus hombros un exquisito manto azul celeste. La túnica y el manto, están cuidadosamente bordados en hilos de oro. La imagen está de pie sobre una esfera que se apoya en una gran media luna. María parece pisar una serpiente, alusión a los textos del Génesis y el Apocalipsis.

EL SANTUARIO DE CAACUPÉ
Basílica de Caacupé

La devoción a la Inmaculada Concepción de María se remonta ya al tiempo de creación del Valle de Caacupé, en torno a la pequeña capilla, que fue erigida en honor de esta advocación mariana, allá por el año 1769.
Tuvo como propulsor al Presbítero, Andrés Salinas, teniente cura de la parroquia de Piribebuy, en aquel tiempo
En el año 1769 el sacerdote Andrés Salinas, impulsado por su fervor mariano y viendo la necesidad solicitó a las autoridades eclesiásticas erigir el oratorio del lugar en carácter de capilla donde se veneraría a la pequeña imagen de la Virgen.
El 1 de setiembre el obispo Juan Manuel de Espinoza accede al pedido nombrando al presbítero Andrés Salinas como Teniente Cura del “Valle de Caacupé” con sede permanente en el lugar. En el mismo año, el 6 de octubre, el sacerdote Salinas fue comisionado por el párroco de Piribebuy, Pbro. Gaspar de Medina, para solicitar en donación la imagen de la Virgen.
El 10 de octubre de 1769 se celebra la primera misa, la administración de los sacramentos y la asistencia espiritual a los matrimonios en la capilla denominada en ese entonces “Vice parroquial Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé”.
Fue remodelada y ampliada en numerosas ocasiones, constituyéndose en Santuario Nacional. Nuestra Señora, la pura y limpia Concepción de Caacupé, es la Patrona del Paraguay. Su fiesta es el 8 de diciembre, y en esa ocasión el país entero peregrina a la casa de su Madre.
En 1945 comenzó la construcción del templo actual que guarda la imagen de la Virgen de los Milagros de Caacupé desde 1980.
Detrás del altar está la imagen de Nuestra Señora de Caacupé, a su derecha San José con el Niño y a la izquierda San Roque González de Santa Cruz, jesuita, el primer santo paraguayo canonizado.
En la Basílica hay un mirador. Al subir por las escaleras, a los costados hay una serie de pinturas que van mostrando distintos momentos de la historia de la Virgen de Caacupé.


LAS FIESTAS

Desde el primer día de mes, la gente empieza a llegar a la ciudad desde lugares tan alejados como El Chaco, en toda clase de vehículos, algunos incluso a pie, motivo por el cual inician su recorrido con varios días de anticipación para llegar a tiempo.
Durante los primeros siete días del mes tienen lugar ceremonias religiosas, como la oración del rosario que, a las 5 de la tarde, se realiza en las calles de Caacupé. En esta ocasión, los devotos se bautizan unos a otros con agua de la fuente mágica, de la que aún brota un surtidor, a fin de purificarse para el festival.
Las festividades traen consigo mercados improvisados, donde se venden cerámicas y artesanías de “Ao Po’í” (tejido típico llamado así por su semejanza con la tela de araña), así como ferias en las calles, con juegos y carruseles. El aire se llena del delicioso aroma de los platos típicos que se preparan para la ocasión, como sopa paraguaya y chipa. Día y noche se realizan misas, en español y en guaraní, y los salones para orar y meditar permanecen casi siempre completamente llenos.
El 8 de diciembre es feriado nacional en Paraguay, ya que todos, si no están en Caacupé, van a la iglesia, acorde con el día santo. La misa principal se efectúa en la magnífica Basílica de Nuestra Señora de los Milagros, una impresionante estructura con el techo de cobre y una explanada de piedras multicolores, ubicada en el centro de la ciudad.
Aquí se encuentra la estatua de la imagen venerada, y tiene lugar la mayor concentración de personas que asisten al festival. La misa comienza tradicionalmente a las 10 de la mañana, y se sitúan potentes altavoces en todo el pueblo, a fin que se pueda escuchar la ceremonia a varias cuadras de distancia. Es un espectáculo digno de presenciar. El Presidente del Paraguay, junto a varios de sus ministros, asiste por tradición a la ciudad a presenciar sus respetos.
Después de la misa, la imagen de la Virgen es colocada sobre un estrado que luego es llevado en andas por la ciudad por el Presidente y tres de sus ministros. La procesión, de aproximadamente una hora, es seguida por otras alabanzas y una cena tradicional de las familias. Entretanto, los fieles entonan himnos y piden la bendición de la Virgen, mientras sostienen frascos llenos del agua que mana de la fuente sagrada, y que durante todo el año usan para su bendición y la de sus hijos.
A lo largo de siete días, luego de la misa principal, las calles de Caacupé conservan su ajetreo, llenas de gente que hizo promesas a la Virgen, ya sea dejar de fumar o de blasfemar, y regresan para mostrar que han mantenido su promesa.
Cada hogar paraguayo, desde la propiedad más lujosa hasta la habitación más humilde, posee una efigie de la más amada de todas las santidades, la Virgencita de los Milagros de Caacupé. Este festival religioso en su honor pone en marcha las celebraciones de Navidad con una nota de alborozo.

FUNCIONAMIENTO DE LOS CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA Y DE ORACIÓN POR EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

A un año de su fundación por parte de Mons. Oscar Sarlinga y la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso.
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EL OBISPO MONS. OSCAR SARLINGA INSISTIÓ EN LA IMPORTANCIA DE LOS GRUPOS DE PIEDAD ECUMÉNICA Y DE DIÁLOGO INTERRELIGIOSO EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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El organismo diocesano encargado específicamente de tal misión es la COMISIÓN DIOCESANA DE ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO, que preside el mismo Obispo y cuyo Moderador I es el Pbro. Dr. Nestor Villa. Los grupos de piedad ecuménica y de diálogo interreligioso se están extendiendo en distintas ciiudades de la diócesis.
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MONS. OSCAR SARLINGA HA AFIRMADO QUE EL ECUMENISMO ESPIRITUAL, EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO E INTERCULTURAL Y LA COLABORACIÓN INTERECUMÉNICA E INTERCULTURAL EN LOS ÁMBITOS DE LA CARIDAD SOCIAL SON UNA DE LAS PRIORIDADES DE LA PASTORAL DIOCESANA.
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A raíz del último ENDEDIO (Encuentro Nacional de Delegados de Ecumenismo y diálogo interreligioso) se le solicitó al enviado por la diócesis de Zárate-Campana, Pbro. Dr. Nestor Villa, un informe acerca del funcionamiento de los "Grupos de piedad ecuménica" y de diálogo interreligioso, que fueron promovidos en la diócesis de Zárate-Campana de resultas del pedido del Papa Benedicto XVI acerca del "ecumenismo espiritual".


El siguiente informe fue enviado por el Pbro. Dr. Nestor Villa a la comisión episcopal de Ecumenismo y Diálogo con el Judaísmo, el Islam y las otras religiones, de la CEA:


CENTROS DE PIEDAD ECUMENICA

Los mismos brotaron del consejo brindado por Monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana, en el seno de la Asamblea Ordinaria de 2009, la cual visitara unos momentos, suficientes para enderezar y encauzar el rumbo de la Asociación de Amigos de Santa Brígida de Suecia, asociación privada de fieles, luego de diversas dificultades las cuales detenían su crecimiento. Así, brotó del obispo, la concepción de orantes, particularmente o en grupo, con lazos jurídicos débiles, pero con un esquema de oración a semejanza que el Apostolado de la Oración que les conferirá una íntima y eficaz comunión espiritual. Solo debían comprometerse a rezar diariamente la oración propuesta cuyo texto contiene – como puede advertirse en anexo- todos los elementos de la UNIDAD. Exhortarlos también a participar anualmente de la fiesta de Santa Brígida de Suecia( Patrona del ecumenismo espiritual y del diálogo interreligioso en esta diócesis junto a la beata M.I.Hesselblad), y de la Peregrinación de Piedad Ecuménica a la Basílica de Luján el lunes previo a la Natividad del Señor. Su dependencia es directamente con el obispo a través de la delegación diocesana de ecumenismo y diálogo interreligioso. Un coordinador o celador relevará los datos de cada promitente y se lo comunicará al responsable diocesano.
MAYOLICA DEL MONOLITO EN HONOR DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA, ERIGIDO AL INGRESO DEL BARRIO "SANTA BRÍGIDA" DE LA LOCALIDAD DE MAQUINISTA SAVIO, DONDE ESTÁ UNO DE LOS GRUPOS DE ORACIÓN DE PIEDAD ECUMÉNICA DE LA DIÓCESIS.
(Santa Brígida de Suecia fue declarada por Mons. Sarlinga como Patrona del ecumenismo espiritual en la diócesis de Zárate-Campana)
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IMAGEN DE SANTA BRÍGIDA DE SUECIA EN LA IGLESIA CATEDRAL DE CAMPANA, Y PLACA MARMÓREA CONMEMORATIVA DE SU DECLARACIÓN COMO PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL EN LA DIÓCESIS.
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LA BIENAVENTURADA MADRE ELISABETH HESSELBLAD (BEATIFICADA POR S.S.JUAN PABLO II) DECLARADA POR EL YAD VASHEM "JUSTA ENTRE LAS NACIONES",DECLARADA POR MONS. OSCAR SARLINGA COMO "CO-PATRONA DEL ECUMENISMO ESPIRITUAL Y DEL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO" EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA
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Primera Peregrinación de grupos de piedad ecuménica a Luján, el 21 de diciembre de 2009, siguiendo el pedido del Papa Benedicto XVI.
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Así fueron brotando los centros Santa Catalina de Vadstena (Pilar Centro), Nuestra Señora de Lourdes (Maquinista Savio-Barrio Santa Brígida), San Ricardo Reynolds (Campana), Santiago Apóstol (Baradero).


Habida cuenta de la escasez, casi ausencia de iglesias y comuniones eclesiales históricas, en nuestro territorio diocesano de Zárate-Campana, este medio promueve el amor y el deseo por la unidad de los cristianos según el mismo mandato del Señor Jesús, y despierta la inquietud del diálogo judeocristiano e interreligioso y la concordia en toda la familia humana. Estos centros habría que llamarlos "de piedad ecuménica" más de que de espiritualidad ecuménica como se popularizó en un primer momento.
El "florecimiento" de dichos centros radica en el cumplimiento de lo pedido por el Papa, la piedad ecuménica. Ahora bien, juntamente con ello, y pese a que no llevan también el título "y de diálogo interreligioso" (porque sería largo) son grupos que oran también por los frutos del diálogo interreligioso, en especial respecto del Judaísmo y el Islam, sin excluir a ningún otro, y que oran por el diálogo intercultural (expresión ésta también reciente del Papa Benedicto XVI, quien puso énfasis en que el diálogo interreligioso debe tener un componente fuerte de diálogo intercultural). Al mismo tiempo, dichos grupos buscan también proseguir su formación acerca del ecumenismo y diálogo interreligioso, participan de cursos de formación y prevalece gente de todas las clases sociales, clérigos y laicos, predominando, diríamos, de barrios humildes, personas que también tienen una actividad en la caridad social y en la promoción humana.... y que entre ellos no faltan jóvenes.


La ductilidad de los centros y el texto de la oración propuesta, la hacen adecuada para cualquier diócesis. Puede variarse la cura pastoral de quien los modere, obviamente el nombre del señor obispo en caso que se difunda por otras iglesias locales, etc. Por ello presentamos esta realización como subsidio para promover la base de todo apostolado, inclusive el ecuménico, que es la oración.


A MODO DE HISTORIA

Por primera vez en la historia de la diócesis de Zárate-Campana se realizó una peregrinación de «piedad ecuménica» a la Basílica de Luján, en el espíritu del «ecumenismo espiritual» que nos ha pedido el Santo Padre Benedicto XVI, Sucesor de Pedro. Los fieles laicos, y no pocos consagrados, procedentes de diversas regiones de la diócesis, y especialmente diversas asociaciones de fieles se congregaron piadosamente, fines de 2009, según el deseo del Santo Padre, para orar a la Virgen María por la unidad de la Iglesia y la concordia en toda la familia humana. De tal modo, haciendo «camino» con la Virgen, Pura y Limpia Concepción de Luján, la «Toda Hermosa», y siguiendo las huellas de Santa Brígida de Suecia, santa que destacó por su pasión por la mencionada unidad de la Iglesia, peregrinaron para adorar al Señor en la cercana Navidad, agradecer por el año 2009 y pedir por este año 2010 (que ya va promediando a sus fines) poniendo en los pies benditos de la Virgen las necesidades y la unidad de la Iglesia y la concordia social en nuestra patria, ya tan cercana al festejo Bicentenario.


Como hemos dicho, a modo de fuente de esta creciente pastoral se encuentra el encargo que el Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, había efectuado de modo específico a la Comisión diocesana de Ecumenismo y Diálogo interreligioso acerca de la fundación y el fomento de «centros de piedad ecuménica» en distintos lugares de la diócesis, los cuales son una realidad naciente hoy, en las ciudades de Campana, Pilar y Baradero.


Cual antecedente fundacional, la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», radicada en la diócesis ha venido desde el año 2006 preparándose a la Navidad con una peregrinaciónen una recogida e íntima celebración en la cripta de la Basílica de Luján, en la capilla de la advocación mariana de Suecia, cuya imagen, la Inmaculada Concepción, talla de origen belga del siglo XV, está entronizada en Vadstena, primer monasterio fundado por Santa Brígida de Suecia, paradigma del «ecumenismo espiritual» a quien el Papa Juan Pablo II llamara «Profeta del III Milenio», y que en nuestra diócesis, desde el 8 de diciembre de 2007, junto a su discípula en el siglo XX, la beata madre Maria Isabel Hesselblad, ha sido declarada patrona de dicho ecumenismo espiritual.


Con la llamada en el corazón del pedido de Jesús: UT UNUM SINT, acompañado por la asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida», con su director y moderador de la Comisión Diocesana de Ecumenismo y diálogo interreligioso, el Pbro. Dr. Nestor Villa, Mons. Edgardo Galuppo, vicario general, el Pbro. Hugo Lovatto, cura párroco de la iglesia catedral de Santa Florentina (y asesor diocesano de la Pastoral de Juventud), el Obispo presidió la Eucaristía para unos centenares de personas, quienes tuvieron que extenderse a lo largo de uno de los corredores laterales de la cripta, y relacionó en su homilía esta peregrinación “como un «eco» específico de la gran peregrinación del Pueblo de Dios de Zárate-Campana, que tuvo lugar en noviembre y en la que peregrinaron al Santuario 20.000 fieles desde todas las ciudades y lugares de la diócesis”.

En la misa de la primera peregrinación diocesana a Luján en ámbito ecuménico (y con espíritu de diálogo interreligioso) Mons. Sarlinga distinguió en primer lugar los «actos ecuménicos» (profundizando previamente sobre qué es el ecumenismo según el Decreto Unitatis redintegratio) del necesario y enriquecedor «diálogo interreligioso», y siguió con la explicación del «ecumenismo espiritual y la piedad ecuménica» según las enseñanzas de Benedicto XVI y las conferencias del Cardenal Kasper. Pidió luego Monseñor Sarlinga que el ecumenismo espiritual ayude a todos a tener «pasión» por la unidad de la Iglesia, citó al respecto la Constitución Lumen gentium, n. 8, del Concilio Vaticano II, y mencionó que la Iglesia de Cristo ha de ser siempre «Casa y Escuela de Comunión», de modo que ella sea “un recinto de paz y de amor, donde todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando”.


Destacó seguidamente la misión de comunión del Sucesor de Pedro, el Papa, y dijo también el Obispo en su homilía que la Casa de la Madre de Luján recibe cada año millares de peregrinos de nuestra diócesis, y que en ese 21 de diciembre, en vísperas de la Navidad, la «Virgen Hermosa» nos muestra un aspecto admirable de María, pues se trata también una «hermosa advocación», dado que desde los orígenes del cristianismo se ha llamado a la Virgen, la «toda hermosa». Por eso mismo –agregó- “las comunidades han de crecer en el espíritu de oración, para que se dé un florecimiento de la piedad ecuménica, que impulse también, comenzando por donde sea más prudente y conveniente, una acción mancomunada con dististintas confesiones y comunidades cristianas en bien de las virtudes sociales, los valores y la solidaridad, afianzados por un diálogo teológico serio y, sobre todo, por un corazón noble que tienda a la plena unión, profundizando en la Verdad, que es Cristo mismo”.

Mencionó el Obispo que la situación de la capilla sueca y escandinava (Capilla 34) de la cripta de la Basílica, y “su providencial vecindad frente a frente con la capilla greco-ortodoxa de Antioquia y otras advocaciones del Oriente Cristiano, llevan misteriosamente a comprender que la celebración de piedad ecuménica entraña un matiz de verdadera oración por la unidad y tiende puentes con las Iglesias del Oriente y las comuniones de la Reforma, en la común aspiración por esa ansiada unidad”.


En el itinerario de la procesión dentro de la vasta cripta, llegados a la capilla sueca la columna proveniente de Campana entonó el “Salve Regina” en honor de la Virgen y se preparó para la santa misa. Se realizó la lectura del profeta “He aquí que viene el Señor Todopoderoso: será llamado Emanuel, Dios-Con-Nosotros”(Cf. Is. 7,14; 8,10) en la antífona de la misa del día correspondiente a la novena de Navidad entonaron el “Angelus” como gratitud al Señor que se encarnó y nació de la Virgen María, que renace en nosotros por la Gracia y que vendrá a juzgar al mundo como Señor de la Historia.


El pasado año 2009, participaron de la peregrinación la Asociación privada de fieles «Amigos de Santa Brígida de Suecia», la Legión de María («comitia» de las ciudades de Campana y Pilar), la Asociación de casitas de oración «Marana Tha» de Campana, la Asociación de docentes católicos de Campana, la Liga de madres de familia (comisión diocesana y comisión de Santa Florentina), la Asociación privada de fieles «Nuestra Señora de Lourdes» de Maquinista Savio y los diversos «Centros de piedad ecuménica» de Pilar y de Santiago del Baradero, entre los cuales se destacó la presencia de jóvenes.

Durante la animación litúrgica se escuchó las voces de la Comunità «Cenacolo», que destacó como canto a la Virgen un tema llamado “Estrella Polar”, pues llamamos a Jesús «el Lucero del alba» y a la Virgen María, la «Estrella del Mar», «pues nos lleva a Jesús a quien adoramos en el Pesebre de nuestro corazón», como se expresó en la guía de la misa.

Antes de terminar, el P. Néstor Villa agradeció al señor Obispo, ya que esa actividad piadosa, iniciada por un grupo de fieles en nombre propio, se había asumido con alcance diocesano, lo cual la hace patrimonio eclesial en plenitud. Agregó que como ya las entronizaciones que la Asociación hiciera desde 1998 a 2002, en esa cripta, las capillas sueca, inglesa y neerlandesa coadyuvaron y engrosaron otras muestras de peregrinar ecuménico, ahora se perfilaba una nítida vocación a difundirse en la diócesis a través de los grupos de piedad ecuménica en esta misa, tal como indican los 500 libretos recordatorios que se hicieran imprimir para la ocasión.


Al momento de concluir la eucaristía, Monseñor Galuppo dio lectura a la Bendición Papal para la ocasión, y el P. Néstor Villa algunas de las adhesiones de prominentes miembros de iglesias y comunidades cristianas. A modo de adhesión desde Francia, los “Amigos de Santa Brígida en Provenza” habían hecho llegar una lámina del crucifijo bizantino eslavo, con la Virgen de la Ternura en el superior lateral, y Santa Brígida y Santa Catalina de Suecia, que pintara un artista búlgaro para la Abadía de Vadstena (Suecia) cuya copia se encuentra en la “Chapelle Sainte Brigitte” de Provenza (Vidauban). Un joven artesano de “Comunità Cenacolo” lo dispuso y preparó en una cruz de madera de un metro de altura y se usó como cruz procesional en la ceremonia.

CERCA DE 10.000 PERSONAS EN LAS FESTIVIDADES PATRONALES DE PILAR, DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

Tomado de: http://www.obispadozaratecampana.org/

PILAR (DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA): Cerca de 10 mil personas participaron de la procesión, la misa de las Fiestas patronales y el posterior desfile en el día de Nuestra Señora del Pilar


Mons. Sarlinga en fiestas patronales de Pilar


 

Fiestas patronales de Pilar 2010

 

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

 

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

 

Santa Misa fiestas patronales Pilar 2010

Con multitudinarias actividades que congregaron a alrededor de 10 mil personas en los alrededores de la Plaza 12 de Octubre se cerraron ayer las Fiestas Patronales 2010 en honor a Nuestra Señora del Pilar, en el día de las Fiestas Patronales de la ciudad y partido de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, diócesis de Zárate-Campana.

Un día después de que cerca de 50 mil vecinos presenciaran diversos espectáculos culturales y musicales en el escenario central montado en Rivadavia y Bolívar, el día 12, otra multitud se reunió en el casco histórico de la ciudad para participar de la procesión presidida por la imagen de la Virgen, de la santa misa celebrada por el Obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, y del ya tradicional desfile cívico militar.

La jornada festiva de ayer se inició a las 15.10 en el Monumento a los Bomberos Voluntarios ubicado en Tucumán y Chacabuco, donde numerosos fieles partieron en la procesión junto a la histórica e insigne imagen de Nuestra Señora del Pilar.

Entre cánticos, aplausos y oraciones, la columna de fieles recorrió los 500 metros que separan el punto de partida con la Parroquia, donde a partir de las 16 dio comienzo en un altar colocado en la acera, mirando hacia la plaza, la celebración litúrgica oficiada por el Obispo y concelebrada por los vicarios generales, Mons. Edgardo Galuppo y Mons. Tomás Llorente, por el cura párroco de la parroquia del Pilar Jorge Ritacco y por una veintena de sacerdotes, principalmente del Decanato “Pilar” de la diócesis. Asistieron dos diáconos permanentes.

Las canciones que acompañan cada uno de los momentos de la misa fueron interpretadas por el grupo juvenil que dotó a la liturgia de una dosis extra de entusiasmo y alegría, tanto más que diversos jóvenes universitarios habían misionado el centro de la ciudad días antes.

El desfile

Tras la misa, se concretaron los últimos aprestos para dar inicio al desfile cívico militar que coronaría los festejos. Luego de El intendente y sus colaboradores se trasladaron hacia el palco oficial montado sobre Rivadavia, frente al escenario principal de las Patronales, donde se colocaron también los concejales; el obispo; autoridades policiales y de distintas entidades intermedias; y el secretario de Turismo bonaerense, Ignacio Crotto, quien también se hizo presente en el acto central de las Patronales.

HOMILÍA DEL OBISPO

En su honilía, el Obispo recalcó que es tradicional en Pilar el celebrar con grandes festividades el 12 de octubre , día en que tienen lugar las Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Pilar.

“En efecto -dijo-, ese día la comunidad de Pilar celebra la fiesta de su Santa Patrona, la Ssma. Virgen en su advocación de “Nuestra Señora del Pilar”, tal como es venerada la Madre de Dios en Zaragoza (España) en razón de la conocida tradición de la aparición de la Virgen al Apóstol Santiago (el Mayor) y a sus discípulos hacia el año 40. La presencia de esta advocación de la Ssma. Virgen en estas tierras, traída por los pobladores españoles, data del año 1729, cuando una vecina del primitivo pueblo ofreció para la exposición al culto público una imagen de la Virgen Del Pilar, en una capilla erigida, por entonces, en su propiedad”.

A continuación trazó una relación entre la Virgen del Piilar y el Apóstol Santiago en la evangelización del norte bonaerense. “Tal como lo señalara en la homilía del 25 de julio ppdo. -afrirmó- en “Santiago del Baradero” (fecha en la cual dicha ciudad cumplió 395 años) existe un eje espiritual entre la devoción a la Ssma. Virgen del Pilar y la veneración del Apóstol Santiago, habiendo sido toda esta zona norte de la Provincia de Buenos Aires profundamente influenciada por la corriente española, en su encuentro con los pueblos originarios. A partir de 1630 llega a estas tierras la imagen de la Pura y Limpia Concepción, llamada del Luján, por el hecho prodigioso de haber querido “quedarse” junto al río homónimo, como signo de su maternal protección sobre el pueblo argentino”. Les pido que tengamos en este año un especial recuerdo del Apóstol Santiago, en el Año Jacobeo, en el cual el Papa Benedicto XVI visita también Santiago de Compostela”.

Hizo luego Mons. Sarlinga referencia al templo parroquial, de espléndido estilo y de belleza singular, se ha beneficiado con una importante restauración en los últimos años, la cual prosigue en vistas a que quede enteramente restaurada; considerándolo un  verdadero patrimonio religioso y cultural para la región y para el país, destacando a la vez que desde esa “parroquia matriz” se desprendieron las actuales  diversas jurisdicciones parroquiales. La parroquia matriz, Nuestra Señora del Pilar, es la histórica y que conserva la venerable imagen de la Ssma. Virgen. Y también “Nuestra Señora de las Gracias” en el Barrrio “Peruzzotti”. Luego, en la ciudad de Presidente Derqui (partido de Pilar) la parroquia “San Antonio de Padua”. En Manuel Alberti (Pilar), la parroquia “Santa Rosa de Lima”. En Villa Rosa (Pilar) la homónima parroquia, “Santa Rosa de Lima”. Desde 2006 en adelante Mons. Dr. Oscar Sarlinga creó las parroquias de “San Luis Gonzaga” (de Manzanares-Fátima, Pilar), de “San Manuel Mártir” (de La Lonja, Pilar) y de “Nuestra Señora de Luján y San José Obrero” (en Zelaya, Pilar).

Al hacer referencia a la lectura del Apóstol San Pablo, acerca de vivir en paz y en armonía, dijo el Obispo que el Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la Jornada mundial de la paz (2008), se refirió precisamente de la familia humana como “comunidad de paz”. Afirmó: “Vale la pena considerar algunas ideas que ofrece este mensaje sumamente actual. Una familia vive en paz cuando todos sus miembros se ajustan a una norma común: esto es lo que impide el individualismo egoísta y lo que mantiene unidos a todos, favoreciendo su coexistencia armoniosa y la laboriosidad orgánica” (n. 11). Este principio, que vale para la familia, vale también para las sociedades y para la humanidad: Para lograr la paz trabajar a favor de la familia ¿Existen normas jurídicas para las relaciones entre las Naciones que componen la familia humana? Y si existen, ¿son eficaces? La respuesta es sí; las normas existen, pero para lograr que sean verdaderamente eficaces es preciso remontarse a la norma moral natural como base de la norma jurídica, de lo contrario ésta queda a merced de consensos frágiles y provisionales” (n. 12)” [1]

Dijo Mons. Sarlinga que se encontraba verdaderamente feliz en ver a la comunidad unida y con un propóstito de vivir en paz, con alegría y trabajo mancomunado. En nuestros tiempos, sin embargo, no dejan de verse sombras, aunque siempre pueden ser disipadas por la buena voluntad  y una acción decidida movida por el Amor. “En cuanto a los obstáculos a la construcción de la civilización del Amor, -mencionó- no podemos dejar de mencionar el preocupante auge, en nuestra sociedad de la violencia delincuencial; por ello son bienvenidas todas las acciones que las autoridades competentes puedan legítimamente realizar para proteger al que podemos llamar “el ciudadano-hermano”, nuestras familias, nuestros hijos, sí, sean hijos según la sangre o hijos según el Espíritu. Ya en el año 1978, el Papa Pablo VI, en su Mensaje para la XI Jornada mundial de la Paz, decía que este tipo de violencia por parte de privados, incluso aunque esté “(…) astutamente organizada en grupos clandestinos y facciosos, asume proporciones preocupantes (…) Se la podría definir delincuencia (…) Ella deriva de una decadencia de la conciencia moral, no educada ni asistida, penetrada con frecuencia por un pesimismo social, que ha apagado en el espíritu el gusto y el compromiso por la honestidad profesada por sí misma, así como ha apagado lo que hay de más hermoso (…) en el corazón humano, el amor, el verdadero, noble y fiel” amor[2]“.

A continuación destacó el Obispo el trabajo pastoral en la parroquia, la misión de los jóvenes, la preparación de la novena, con sus diversos temas homiléticos, la participación de las capillas y de los centros pastroales, y asimismo de los colegios católicos y la numerosísima feligresía, que expresan, dijo, “una gran esperanza para nosotros”, la esperanza que no defrauda, la que viene de Cristo, el Señor.

Notas:
[1] Benedicto XVI, Mensaje de Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Paz 2008: La familia, comunidad de paz
[2] Cf Pablo VI,  MESSAGGIO DEL SANTO PADRE PAOLO VI PER LA CELEBRAZIONE DELLA XI GIORNATA DELLA PACE, Ciudad del Vaticano, 1° de enero de 1978