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Fenix Civilización

HOSPICE “BUEN SAMARITANO” EN EL PARTIDO DE PILAR

Abre sus puertas en el partido de Pilar la Casa Hospice Buen Samaritano. Atenderá y dedicará cuidados a personas que están próximas al momento de su muerte, por la evolución de una enfermedad incurable o por la progresión natural de su envejecimiento. La casa está ubicada en el ingreso a Parque Irizar.


Las casas Hospice Buen Samaritano, brindan cuidado integral a pacientes terminales sin recursos y sus familias, promoviendo la humanización de la salud. La actividad que realiza el Hospice Buen Samaritano no tiene fines de lucro y busca dar respuesta concreta a una realidad sanitaria: día a día se observa cómo fallecen personas sin los cuidados médicos necesarios, con gran sufrimiento, sin contención y en soledad; buscando auspiciar, promover y organizar actividades educativas de investigación y de entrenamiento y difusión en cuidados paliativos. Ya habíamos adelantado la inminente apertura de la Casa Hospice en Pilar. Ahora la apertura de la sede en nuestro distrito tiene fecha firme; será el viernes 11 de diciembre a las 18:30, en La Golondrina 1182 (esquina Colibrí, a metros de la calle Petrel). Está previsto un acto de apertura, la recorrida de las instalaciones del hogar para finalizar con una misa de acción de gracias, a cargo del obispo de la diócesis Zárate-Campana, Monseñor Oscar Sarlinga, dando así inicio a esta nueva etapa de servicio a los más pobres y enfermos.


El Hospice Buen Samaritano ya está trabajando en la zona, insertándose dentro del sistema sanitario y en contacto con los barrios carenciados en los que realiza su actividad pastoral la Sociedad San Juan (SSJ): La Chechela, Amancay y Maquinista Savio, entre otros. Se contacta con los miembros de estas comunidades por intermedio de los miembros de la SSJ, y de los trabajadores sociales de los principales hospitales municipales y provinciales, para ofrecer este servicio y la orientación que se requiera. A medida que se logre afianzar el trabajo del Hospice, se ampliará el alcance de su actividad, para llegar a otros barrios carenciados. La entidad está conformada por un equipo de voluntarios y profesionales unidos por un mismo objetivo: la promoción del cuidado hospice al servicio de los más necesitados, atendiendo a los enfermos en la casa del Hospice o visitándolos en sus propias casas o en otras instituciones.

¿Qué es el cuidado hospice? Los integrantes del programa están convencidos que el diagnóstico de una enfermedad terminal no da comienzo a una etapa en la que ‘ya no hay nada que hacer’, sino que abre un tiempo para reconciliarse, hablar de aquello que no se pudo hablar antes, reencontrarse con otros, llevar a cabo tareas pendientes, entre otros. Los cuidados compasivos y paliativos buscan mejorar la calidad de vida, aliviando los síntomas de la enfermedad y acompañando integralmente tanto al paciente como a su familia. Este modelo se halla muy desarrollado en Europa, nació en Londres, hacia 1960, como Movimiento Hospice Moderno. En Argentina, los cuidados paliativos como especialidad han crecido durante los últimos veinte años y tratan de ganar espacio dentro del sistema de salud. A partir de 2001, surgieron las primeras experiencias hospice de nuestro país, que tienden a recuperar el cuidado integral, cariñoso, entrenado y compasivo que le dio origen a este tipo de cuidado. El proyecto de Pilar se inició en 2007 y se concretó en mayo de 2008 con la firma del acta constitutiva de la fundación. En diciembre de ese mismo año se firmó el boleto de compra-venta de la propiedad y en marzo comenzó la obra de remodelación de la casa. En octubre el Hospice Pilar obtuvo el reconocimiento como entidad de bien público, otorgado por la Municipalidad de Pilar. Donan otra cama ortopédica La Fundación Educativa Luces en conjunto con la comunidad educativa del Colegio Almirante Brown, hicieron efectiva la donación de una segunda cama ortopédica destinada a la Casa Pilar de la Fundación Hospice del Buen Samaritano. El valioso elemento ortopédico fue adquirido merced a la recaudación realizada en el colegio, con motivo del Festival de Fin de Año de los niveles primario y polimodal, que se llevó a cabo el pasado viernes en las propias instalaciones del. Las autoridades del colegio están programando un evento similar para el acto de cierre del nivel inicial, estimado para los primeros días del mes entrante.

CELEBRACIÓN EN LA COMUNITÁ CENACOLO, DE EXALTACIÓN DE LA CRUZ

CELEBRACIÓN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Y DEDICACIÓN DE LA IGLESIA TITULADA «MARÍA, ESPOSA DEL ESPÍRITU SANTO» EN LA COMUNIDAD «CENÁCULO» DE EXALTACIÓN DE LA CRUZ (DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA), EN EL CUARTO ANIVERSARIO DE SU PRIMERA FUNDACIÓN EN ARGENTINA


La Comunidad Cenáculo en la Argentina celebra un nuevo aniversario.


El sábado 5 de diciembre celebró el cuarto aniversario de su creación la fraternidad Nuestra Señora de Luján (Ruta 8 Kilómetro 69, en el partido de EXALTACIÓN DE LA CRUZ, perteneciente a la diócesis de Zárate-Campana, en la Provincia de Buenos Aires), de la Comunidad Cenáculo de la Argentina. Esta última ha sido reconocida recientemente “de derecho pontificio” por el Pontificio Consejo para los laicos de la Santa Sede.

Por especial concesión de Mons. Sarlinga, toda la comunidad y asistentes en la Liturgia se celebró ese día la solemnidad de la Inmaculada Concepción. La eucaristía, durante la cual fue dedicada la iglesia, de culto semi-público de la comunidad “Cenáculo”, fue presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga, quien dedicó el templo al título de la Virgen María, «Esposa del Espíritu Santo». Asistió al acto y concelebró en la eucaristía Mons. Héctor Cardelli, Obispo de San Nicolás, con un grupo de sacerdotes de su diócesis, el P. Stefano Aragno, primer colaborador de la Madre Elvira Petrozzo (fundadora de la comunidad) el vicario general de Zárate-Campana, Mons. Edgardo Galuppo, el cura párroco de la jurisdicción (parroquia de Los Cardales), Pbro. Claudio Caruso, Mons. Ariel Pérez, cura párroco de Ntra. Sra. del Carmen de Zárate, y numerosos sacerdotes amigos de la casa, así se notó la asistencia de gran cantidad de jóvenes, familiares, benefactores y simpatizantes de esta obra de recuperación de tóxico-dependientes. A las 15hs. se rezó el Rosario y hubo un momento dedicado a los testimonios y canciones. El encuentro continuó a las 18 hs. con adoración eucarística y concluyó con un musical bíblico que comenzó a las 20 hs. Al concluir la misa, el P. Stefano Aragno, principal colaborador de Sor Elvira Petrozzi, fundadora de la Comunidad Cenáculo Internacional, dirigió un mensaje de la Fundadora y dirigió unas sentidas palabras, también inspiradas en la homilía del Obispo Mons. Sarlinga.

En su homilía, Mons. Oscar Sarlinga destacó que la Virgen Santísima, concebida Inmaculada en razón de la misión que el Señor le confió, esto es, el ser Madre del Salvador del mundo, Jesucristo, tenía también en grado eminente el carisma de la profecía, y por ello profetizó sobre sí misma: «Bienaventurada me llamarán todas las generaciones».

 



HOMILÍA CON OCASIÓN DE LA DEDICACIÓN DEL TEMPLO DE «MARÍA, ESPOSA DEL ESPÍRITU SANTO» DE LA COMUNIDAD «CENACOLO»

Exaltación de la Cruz, 5 de diciembre de 2009

La Virgen Santísima, concebida Inmaculada en razón de la misión que el Señor le confió, esto es, el ser Madre del Salvador del mundo, Jesucristo, tenía también en grado eminente el carisma de la profecía, y por ello profetizó sobre sí misma: «Bienaventurada me llamarán todas las generaciones», es por esto que queremos decirle hoy: ¡Bienaventurada!, ¡Feliz de Ti!. Feliz de Ti porque has creído, porque dijiste tu «Sí» confiado, esperanzado, Mujer Revestida de Sol (Cf Ap. 12) que nos has dado al «Amor de los Amores», y que nos devolviste la esperanza.

En este lugar, en el partido de Exaltación de la Cruz, del que no podemos dudar la elección de la Virgen para que haya sido fundada por vez primera en la Argentina esta «comunidad de esperanzados y esperanzadores», tampoco podríamos dejar de ver la presencia luminosa de la «Cruz Pascual», cruz que estos jóvenes han vivido en su vida –y que tal vez, con dolor, la hayan hecho vivir a otros- pero que se han inundado de esperanza, que brilla en sus ojos, y que hace que se despierte también en otros, sí, que se despierte la esperanza, a fuerza de ver ojos esperanzados, como se despierta la fe, a fuerza de escuchar «la predicación de la fe», en el concepto paulino. Todos estamos necesitados de la esperanza, del «realismo de la esperanza» como nos lo enseña el Concilio Vaticano II, en la Constitución Gaudium et Spes.

Hoy dedicamos esta iglesia a la titularidad de María Santísima, en su advocación de «Esposa del Espíritu Santo», el Espíritu «Alma de la Iglesia», el Espíritu que descendió sobre la Virgen y la cubrió con su Sombra, razón por la cual el Niño es el Hijo del Altísimo. Esta ha sido la misión de la Virgen en el designio más profundo de Dios.

La Inmaculada Concepción esto es, que María fue concebida sin el pecado original, en vistas a la Misión que el Señor le confiaba, ser la Madre del Salvador del mundo, pertenece al patrimonio de fe de la Iglesia desde siempre, pues Ella siempre fue venerada como la «Toda Santa». El dogma de fe fue proclamado por el Papa Pío IX en 1854. Su concepción inmaculada es un Faro Iluminador y Esperanzador para una humanidad tan necesitada de Amor y de Esperanza, como nos lo dijo en el año 2007 el Papa Benedicto XVI, en el «Angelus»:

“(…) la fiesta de la Inmaculada ilumina como un faro el período de Adviento, que es un tiempo de vigilante y confiada espera del Salvador. Mientras salimos al encuentro de Dios que viene, miramos a María que «brilla como signo de esperanza segura y de consuelo para el pueblo de Dios en camino» (Lumen Gentium, 68)”.

Esta acción de Dios posee un profundísimo sentido, conforme a la Misión de María en el plan divino: Ella fue concebida sin pecado, porque de Ella nacería el Redentor, cuyo Nombre es «Jesús», que significa, precisamente, «Salvador». Este mismo Jesús, que vivió treinta años en Nazaret, en Galilea, es el Hijo Eterno de Dios, «concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de María Virgen». La Iglesia, pues, profesa y proclama que Jesucristo fue concebido y nació de una hija de Adán, descendiente de Abraham y de David, la Virgen María. El misterio de la Encarnación del Hijo de Dios se identifica con la concepción prodigiosa sucedida por obra del Espíritu Santo en el instante en que María pronunció su “sí”: “Hágase en mi según tu palabra” (Lc 1, 38); y allí nos hermanó, a todos los hombres, para siempre.

Veamos esperanza, que se haga en nosotros también la Palabra de Dios, abramos nuestro corazón en un «sí» radiante; para la transformación del mundo con la Gracia de Cristo, para que el Amor reine, para que se disipen las tinieblas del desamor, del hastío, de la desorientación profunda, del sinsentido de la vida y para que cierto nihilismo imperante, inundado de tanta luz amorosa, se transforme en nueva fuerza para una nueva humanidad, bajo el manto protector de María, la Madre que acompañó a los Apóstoles y a los discípulos reunidos en oración en los inicios de la Iglesia, y nos seguirá acompañando siempre, hasta el fin de los siglos.

Amén

+Oscar Sarlinga


La comunidad Cenáculo Se dedica a servir a quienes viven en el mundo de la droga y del alcohol: “hombres y mujeres jóvenes desilusionados que envueltos en la desesperación y la desesperanza, están convencidos de que la vida no tiene ningún significado o valor. Y que incapaces de encontrar paz y alegría en sus vidas intentan llenar el vacío con los placeres ilusorios del mundo, sólo para encontrarse inmersos en un total aislamiento interior”, explican desde la institución. En la Argentina tienen una casa, la fraternidad “Nuestra Señora de Luján”, que se encuentra en el partido de Exaltación de la Cruz, justo en el límite con el partido de Pilar. Forma parte de la “Comunidad Cenacolo” internacional fundada en Italia en 1983 por sor Elvira Petrozzi. De acuerdo a cómo la definen los responsables, se trata de una “escuela de vida” en la que “se enseña a amar y ofrece una propuesta de vida auténtica y concreta basada en Jesucristo”.

La definen también como “una familia con distintas realidades”, ya que la integran jóvenes varones y mujeres recuperados y en camino de recuperación, casados con niños y solteros. Ofrece la vida consagrada de religiosos y religiosas para los que quieren dedicar el tiempo completo a la comunidad. En algunos países de América Latina se han abierto misiones para niños de la calle. El punto de encuentro en la Capital Federal es la parroquia Sagrada Eucaristía (Santa Fe 4320), donde se realizan coloquios para jóvenes y familias los segundos y cuartos sábados de cada mes a las 10.

NUEVAS ORDENACIONES SACERDOTALES EN LA DIÓCESIS

Con gran alegría queremos invitarlos a la celebración eucarística en la cual nuestro obispo,
Mons. Oscar D. Sarlinga,
nos ordenará sacerdotes para la diócesis de Zárate-Campana.


La misma se realizará en la Co-catedral Natividad del Señor,
sita en la calle E. tapia de Cruz 524 de Belén de Escobar,
el día sábado 19 de diciembre a las 11hs.
Luego compartiremos un ágape fraterno a la canasta.

Los esperamos y nos encomendamos a sus oraciones para que el Señor complete la obra que él mismo ha comenzado en nosotros.

Fernando Fusari
“Les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios” (2Co 5, 20)

Alfredo Antonelli
“Tengo sed” (Jn19, 28)

4to. ANIVERSARIO DE LA COMUNIDAD CENÁCULO

Sábado 5 de Diciembre

La Comunidad Cenáculo, situada en Parque Sakura, partido de Exaltación de la Cruz (intersección de la ruta 6 y 8) invita a participar de las celebraciones que tendrán lugar el día 5 de Diciembre, según el siguiente programa:

 


Comunità Cenacolo - Argentina
Nuestra Señora de Luján

4to. Aniversario

12 hsSanta Misa Presidida por el Sr. Obispo Mons. Oscar Sarlinga. Bendición de la nueva capilla

15 hs. Rezo del Santo Rosario. Testimonios y canciones

18 hs. Adoración Eucarística

20 hs. Musical Bíblico

habrá sandwiches, dulces y bebidas para la venta.


INFORMES: COMUNITÀ CENACOLO

Alicia Uriburu 011.4815.6933
P. Carlos Chaves 011.15.6685.0298

Coloquios para jóvenes y familias
Segundos y cuartos sábados del mes
(en Diciembre y Enero se suspenden)

Lugar: Parroquia Sagrada Eucaristía. Santa Fe 4320 - Plaza Italia - Bs. As. Horario 10 hs.

Plano:


Dirección de internet: www.comunitacenacolo.it

CARTA PASTORAL CON MOTIVO DEL INICIO DEL TIEMPO DEL ADVIENTO

LA PURIFICACIÓN DE NUESTRA MIRADA NOS CONSIGA LA GRACIA QUE TUVO EL CENTURIÓN: ESTE HOMBRE ES VERDADERAMENTE EL HIJO DE DIOS, «EL DIOS QUE ES, QUE VIENE Y QUE VENDRA»


Queridos hermanos y hermanas, hijos e hijas en Cristo:

Se renueva en nosotros el clamor: ¡Ven, Señor! La perenne «novedad» del cristianismo nos lleva a ver de nuevo, en la interioridad de nuestro espíritu, que el Hijo de Dios se hizo Hombre en un momento preciso de la historia humana, para poder hacerse contemporáneo a cada uno de nosotros, quienes llevamos el sello de su Amor, e intimo a nuestros corazones. Más aún, compartiendo nuestra condición humana en todo, menos en el pecado, El se ha hecho contemporáneo e íntimo a todo ser humano, aunque muchos no conozcan -o no acepten- su sacrificio redentor.

La belleza y sapiencia de la Liturgia nos introduce, ya en las vísperas de este próximo domingo, en el tiempo de Adviento, tiempo de gracia e iluminación, de conversión y de pacificación interior y exterior, tiempo de esperanza, en el que necesitamos acallar tanta vociferación que hay dentro de nosotros, tanto ruido y, quizá, desasosiego, para dejar que el Espíritu clame en nuestros corazones: « ¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22, 20). Luego del Año Paulino, que nos infundió nuevas fuerzas para la misión, hoy en el Año Sacerdotal, convocado por nuestro Papa Benedicto XVI, Sucesor de Pedro, pedimos al Espíritu Santo, Alma de la Iglesia, que nos aníme cada día, y que no permita que la dejadez, la desidia o la pereza invadan nuestras vidas, sino que, aún en medio de no pocas dificultades, nos alegremos siempre en Cristo, el que «visitó y redimió a su Pueblo».

Si, ven, Señor, le decimos; ven a enseñarnos el silencio interior, ven a enseñarnos a orar de verdad, a compartir, a ser más justos, misericordiosos y solidarios, ven a profundizar en nosotros el «ser Iglesia», Iglesia convocada en el Espíritu y convocante por la reevangelización, su vocación más profunda. Ven, Señor, a infundirnos esperanza, don del Espíritu y tan grande virtud, de la que necesitamos perenne renovación. Ven, Señor, a darnos luz para que veamos que es dando como se recibe, consolando como somos consolados, y «muriendo» en ti, como tenemos anticipo de la resurrección, unidos a tu Pasión, que aceptaste por todos y cada uno de los seres humanos, incluso por quienes no te conocen o no te aman: Passio Christi, passio hominis. Es así, con esta disposición espiritual, como queremos prepararnos para el Advenimiento de tu Natividad, de tu «Navidad», preparándonos para que nos dejes nacer de nuevo en Tu Amor, en tu Nacimiento que llenó al mundo de Luz y que disipó para siempre las tinieblas del desamor.

Navidad y Redención: en los bracitos del Niño despunta una Cruz

¿Podríamos dejar de ver la relación entre la Navidad y la Pasión de Cristo, su muerte en la Cruz? En los bracitos del Niño, despunta, nace, una Cruz, como bellamente lo dice nuestra «Misa criolla». El Niño del Pesebre es el mismo que crecerá, en tanto Hombre, «en edad, sabiduría y gracia» (Lc 2, 52), y es el mismo Jesús que será rechazado, condenado, humillado y muerto en Cruz, el mismo Jesús que, también en su humanidad, sintió el abandono (el más terrible sufrimiento humano, podríamos decir), y que lo llevó a clamar: «Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado» (Mt 27, 46).

El Adviento será entonces también un tiempo de reflexión acerca de cuál es nuestra actitud de vida hacia quien se siente solo, abandonado, deprimido, fracasado, ante quien ya no tiene razones para creer o para esperar, y me refiero a esperar «con esperanza». Será una privilegiada oportunidad de revisar en nosotros nuestra actitud para quien sufre enfermedad, miseria y dolor, o marginación.

Lejos de toda autocomplacencia, o de formas -por nuestra poquedad, a veces sutiles- de demagogia, sino antes bien, en «la caridad de la verdad», los invito de corazón (y me lo propongo a mi mismo) a procurar ver con los ojos de la fe esa «nueva dimensión del sufrimiento humano» de la que hablaba el Siervo de Dios Juan Pablo II en su encíclica sobre el sufrimiento, "Salvifici doloris" (n. 18) y a procurar vivir cada día mas la Misericordia, que supone pero trasciende la Justicia, y que liga aquélla (esa nueva dimensión) al Amor que todo lo transforma. Pongamos atención, les pido, en no disociar: precisamente, porque el Amor todo lo transforma, nuestra renovación del Adviento ha de llevarnos a poner también, con renovado ardor, nuestras fuerzas, dones, carismas, dotes, «al servicio» de los hermanos; todo espiritualismo y todo materialismo ha de ser descartado. En esto radica la perenne novedad del cristianismo. No hay otro «poder» mayor; es el de dar, día a día, la vida por «los amigos» y también por quienes no nos aman o quienes nos hacen daño. Nadie duda que, humanamente, es difícil, alguna vez incluso torturante, el querer perdonar (y no siempre poder).

Pero «nada», sencillamente «nada» es imposible para Dios. Nos ayudara en esto la penitencia, pues Adviento es tiempo penitencial. Ofrecer... ofrecerle a Dios cosas que nos cuestan hacer -o dejar-, cosas que nos autocomplacen, que nos dan «seguridades» humanas. Es una actitud penitencial que Dios, que todo lo ve, no dejará sin recompensa.

La Madre del Niño que viene, es la Madre que purifica nuestros ojos y nuestra mirada.

Nuestro Pueblo católico invoca la intercesión de la Virgen, le reza, tiene aprecio por las peregrinaciones, conserva en sus casas una imagen, también para la Navidad muchos todavía preparan el pesebre. María es Madre del Amor Hermoso, del Divino Amor, desde que pronuncio su «si», sin reservas, poniéndose toda entera, en cuerpo y alma, a disposición de lo que el Ángel le anuncio de parte del Omnipotente.

Los ojos de María miraron al verdadero Dios hecho Hombre. Pidamos a Ella que nos ayude a purificar nuestra mirada, «viendo a Cristo» en nosotros mismos, para «amarnos bien» (muchas veces no nos amamos a nosotros mismos rectamente, pues, creyendo hacerlo, en realidad lo que estamos es «apegados» a nuestro propio yo, pero sin Amor de verdad). No deja de ser una forma de ceguera espiritual. Ni necesidad tendríamos de decir cuánto esto nos ocurre con los demás, incluso con quienes tenemos más cerca.

Mirando a la Virgen a quien el Ángel le anuncio ser Madre del Salvador, al Pesebre, y a la Cruz (la cual puede causar estupor en unos, horror en otros, o simplemente irrisión o indiferencia) podremos pedir la gracia, en este Adviento, de «la purificación de los ojos -los espirituales y también los exteriores- purificación de la mirada», como la gracia que obtuvo el centurión del Evangelio, el cual, ante los acontecimientos, ante «el teodrama» que transformo su vida, simplemente «vio» y «creyó», clamando, vencido: «Este hombre era verdaderamente el Hijo de Dios» (Mc 15, 39). Así, nuestros ojos se inundarán de Luz, nuestro juicio será recto, y nuestro obrar será santo, «constructor en el Espíritu».

Nos ayude María, Madre de la Iglesia, en su advocación de Nuestra Señora de Lujan, Patrona de nuestra diócesis y de la Argentina,

Con afecto y bendición


+Oscar, Obispo de Zarate-Campana
26 de noviembre de 2009

CONFIRMACIONES EN EL HTAL. AUSTRAL

EFUSIÓN DEL ESPÍRITU SANTO EN LA DIÓCESIS


El 3 de noviembre Mons. Oscar Sarlinga confirmó a un grupo de alumnos de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y a algunos integrantes del personal del Hospital Universitario.

Durante la homilía, Mons. Oscar animó a los confirmandos a hacer fructificar el nuevo sacramento recibido. Al final de la Misa, saludó a la gente que había participado de la celebración.

LA FUNDACIÓN CIES ALETHEIA ORGANIZA LA 'PRESENTACIÓN DE LA CARTA ENCÍCLICA CARITAS IN VERITATE'



El próximo miércoles 25 de noviembre a las 16.30hs, Mons. Dr. Santiago Herrera disertará sobre «El desarrollo humano en nuestro tiempo» en el Club Español, sito en Bernardo de Irigoyen 172 Cap. Fed. Dichas conferencias son organizadas por la fundación CIES y se dará en el marco de la presentación de la Encíclica del Papa Benedicto XVI «Caritas in veritate».

En la misma conferencia expondrán reconocidos pensadores, entre ellos Dr. Ludovico Videla, quien hablará sobre «Desarrollo económico y principio de gratuidad», así como también la Dra. Paola del Bosco, expondrá sobre «Desarrollo de los Pueblos, deberes y derechos».

Informes e inscripción Tel 4334 2371 / 2372 Lunes a Viernes de 15 a 18 hs.

El CIES (Centro de Investigaciones de Ética Social), brazo operativo de la Fundación Aletheia (aletheia= verdad) y su antecedente histórico, comenzó su obra educativa y cultural en el año 1983, de la mano de su Fundador, el Dr. Carmelo Eugenio Palumbo (+13/09/04), y de su co-fundador y asesor, Mons. Dr. Octavio Nicolás Derisi (+22/10/02). En más de 20 años de labor consecutiva, sigue cumpliendo, a través de distintas actividades y diversos proyectos académicos, su objetivo principal: investigar y difundir los verdaderos principios y criterios del comportamiento humano, redescubriendo la presencia de la Ética en todas las áreas de la existencia del hombre, tanto en su dimensión personal como social.

En virtud de tal objetivo, el CIES-Fundación Aletheia actúa en el plano educativo y cultural, con el propósito de constituir un ámbito eficaz de estudio y discusión, a fin de dar respuesta, o por lo menos, líneas de acción coherentes con la dignidad humana, en el campo de la Economía, la Empresa y las Organizaciones Sociales Intermedias, y en el ámbito de la Política, la Cultura, la Educación, la Técnica y la Moral, siempre desde el punto de vista de la Etica Social y Cristiana.

Para cumplir con tales cometidos, el CIES-Fundación Aletheia congrega a profesores universitarios, investigadores y profesionales de diferentes disciplinas y cuenta, además, con el Auspicio Académico y la Adhesión Institucional de prestigiosas organizaciones profesionales, empresarias, culturales y educativas de Argentina y del exterior.

PEREGRINACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS» DE ZÁRATE CAMPANA A LUJÁN:

«PARA RENOVAR EN NUESTRA SOCIEDAD ARGENTINA EL REALISMO DE LA ESPERANZA»



Con una espléndida tarde de sábado y una buena mañana de domingo, tal como ha venido haciéndose tradicional en estos últimos años, va cobrando una magnitud cada vez más grande la peregrinación popular de los partidos que componen la diócesis de Zárate-Campana a la Basílica de Luján, donde se encuentra la imagen de la Patrona del Pueblo Argentino. La columna de peregrinos, “como gran brazo del Paraná, como un río de vida” (dijo Mons. Sarlinga), salió de la ciudad de Zárate el sábado 7 a las 16, pasó por Campana a las 18 y luego de atravesar Los Cardales (en el partido de Exaltación de la Cruz) hizo su paso por Open Door y llegó, en la parte integrada por quienes más velozmente hicieron “el camino de fe”, hasta la Basílica de Luján, entre las 02 y 03 del domingo 7. Al trayecto trazado fueron incorporándose los peregrinos del partido de Baradero (quienes llegaron en ómnibus), del partido de Escobar y del partido de Pilar.



“Es un signo de la fe de nuestra gente, y del deseo de vivir en paz y fraternidad” dijeron algunos peregrinantes, entre los cuales se veía muchos jóvenes e incluso familias enteras. El carácter interinstitucional de este acontecimiento de fe se manifestó en la coordinación de la seguridad desde la dirección de culto de la Provincia de Buenos Aires, la participación de los municipios, la Defensa civil, de las distintas Jefaturas Departamentales, de la Cruz Roja y de los Bomberos voluntarios de los partidos, todos los cuales en todo momento acompañaron y asistieron a la larga hilera peregrinante (que alcanzó los 15 km a las 20 hs del día sábado). Las radios FM “Santa María” del Obispado, tanto de Campana como de Matheu transmitieron todo en directo e interconectaron a los peregrinos.



La peregrinación superó en mucho a las anteriores. Los cálculos de la policía local, considerando la continua hilera de fieles arrojó la presencia de unas 20.000 personas, dato considerable, dada la distancia desde Zárate hasta Luján, y que, habiendo nacido de modo espontáneo, “de la fe del pueblo”, viene aumentando a paso vivo precisamente en los últimos años, al punto que se ha debido prever una contención de carácter interinstitucional de la colaboración en la peregrinación, por lo cual se brinda asistencia espiritual, sanitaria y de acompañamiento y protección, sólo en el trayecto trazado de la peregrinación. Las autoridades civiles y eclesiásticas pidieron que todos ayuden a cuidar a feligreses y ciudadanos, solicitando “Ayudemos a cuidar a nuestros hermanos”.



Este año el lema ha sido: "Madre, ayúdanos a vivir la caridad en la verdad", con un sentido especial de reafirmar solidaridad, fraternidad y esperanza, y con la voluntad de poner en práctica la doctrina social de la Iglesia, que expresó últimamente la carta encíclica de Benedicto XVI, Caritas in veritate, la cual, desde su aparición, había sido estudiada propuesta para poner en práctica en distintos proyectos formativos, educativos y sociales de la diócesis de Zárate-Campana.

Quienes esperaban la llegada de las columnas de gente desde la Basílica pudieron ver que, al llegar a ésta, que tenía las puertas abiertas desde las 02 del domingo, los peregrinos fueron quedándose en el templo para rezar, muchos para confesarse (se veía que había confesores desde las 03 de la madrugada) y otros cumplían la promesa y partían, de modo de el templo iba reciclándose en la presencia de los fieles, los cuales lo llenaban por completo en un arco de varias horas. A las 06 tuvo lugar la misa central, concelebrada por el obispo de Zárate-Campana, Mons. Oscar Sarlinga, junto con numerosos sacerdotes de su diócesis.

Después de referirse brevemente a la historia del Milagro de Luján, el obispo enfocó la homilía en el desarrollo integral, en la necesidad de la esperanza y de la concordia para la integración social y para ponerse a caminar, y en la perspectiva del bien común, concepto clave de la doctrina social de la Iglesia. Citó al Papa Benedicto XVI cuando dijo que "se corre el riesgo de que no se respeten los derechos humanos" cuando "se les priva de su fundamento trascendente" (Caritas in veritate, 56), es decir, cuando se olvida que "Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente" –dicho en la misma encíclica, n. 29, recordó-. Acto seguido acotó que la solidaridad, sin la cual no se puede construir una sociedad justa y una civilización digna, es principalmente una virtud para vivir en la vida concreta (también la económica y social) y que por eso puede también llamarse “caridad social”, y que expresa una idea viviente de unidad, cohesión en la libertad y colaboración. “Si una sociedad prescindiera de ella, se terminaría disgregando”, mencionó.

Dijo también Mons. Sarlinga que, en ese sentido, la solidaridad vivida de verdad, con justicia y paz, “incluso hasta que duela” la cual “todos nosotros que estamos aquí, los primeros, tenemos que esforzarnos por practicar” –agregó- es la que “nos ayudará a «poner mente, corazón, hombro y manos a la obra» con alegría, a superar divisiones, discordias, siendo todo ello algo tan necesario para construir una vida digna”.

Por último, terminó pidiendo a la Virgen de Luján por el pueblo argentino, por el sentido y la vivencia de la fe, por la paz y unidad en las familias, por el trabajo y la equidad y el desarrollo de nuestro país, nunca perdiendo la esperanza, “más aún, sobre todo contando en los corazones con una gran esperanza, porque si se la pierde, se pierde el motor de toda obra que mira hacia delante”. “Precisamos renovar cada día el realismo de la esperanza”, concluyó, ante la escucha atenta de la Basílica repleta.